Creado en 1990 a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo es una medida del desarrollo humano de un país a través de tres dimensiones:
EDUCACIÓN: Analiza el nivel de estudios alcanzados. Los años de escolarización para personas adultas mayores de 25 años y los años de escolarización para niños/as en edad escolar. Estos se calculan a través del tiempo en que se desarrollen los estudios para cada nivel formativo.
NIVEL DE VIDA DIGNO: Recoge el PIB por cápita y acceso de los recursos económicos necesarios para que las personas tengan un nivel de vida adecuado.
Éste tiene como objetivo conocer los ingresos económicos de las personas y el ambiente de desarrollo dentro del país.
Siendo "0" la calificación más baja y "1" la más alta, los países se clasifican según:
Alto desarrollo humano: IDH >0.8
Medio desarrollo humano: IDH 0.5-0.8
Bajo desarrollo humano: IDH <0,5
El color verde recoge los países con un IDH alto, el color amarillo recoge los países con un IDH medio, y en color rojo se encuentran los países con un IDH bajo.
Las clasificaciones del IDH son bastante relativas ya que los paises se agrupan en regiones dentro de la clasificación nacional. Así pues vemos el ejemplo de China, donde se excluyen de la clasificación global a Hong Kong, Macao y Taiwan.
DESARROLLO DESIGUAL
No siempre el alto poder de un país amplia la posibilidad de desarrollo de las personas. Aunque así creemos que ha de ser, no siempre ocurre de esta manera, ya que la posibilidad de desarrollo de las personas de un país no depende de la riqueza que esta tenga, sino de la forma en que gasta su riqueza. Así vemos que hay países donde la ofuscación por crear riqueza de forma obsesiva impide enriquecer la vida de las personas que este ocupan. La relación entre la riqueza de un país y la riqueza de sus ciudadanos va íntimamente ligado, aunque esta relación falla innumerables veces en muchas sociedades dónde esta no se sostiene.
Por todo ello la riqueza es una medida no tan perfecta a la hora de medir el desarrollo humano de un país, aunque sí van cogidos de la mano, es preciso tener en cuenta otros factores como la educación, o el nivel de vida de las personas, salud...


